I Aula Rural: La sostenibilidad en el ámbito rural: qué significa y cómo conseguirla. La economía azul

I Aula Rural: La sostenibilidad en el ámbito rural: qué significa y cómo conseguirla. La economía azul

I AULA: “La sostenibilidad en el ámbito rural: qué significa y cómo conseguirla. La economía azul” con Gunter Pauli

 

Con esta primera sesión “La sostenibilidad en el ámbito rural: qué significa y cómo conseguirla. La economía azul” se inaugura el Ciclo de Aulas “Innovar para lo rural” a realizar en colaboración con la Comunidad de Cultura y Desarrollo Sostenible de la Red Española para el Desarrollo Sostenible – REDS.

 

Invitamos al experto economista y emprendedor Gunter Pauli, creador del concepto de la Economía Azul y fundador de ZERI (Zero Emissions Research and Initiatives), una red global de mentes creativas, cuyo punto en común es buscar soluciones sostenibles para la sociedad, desde comunidades hasta corporaciones inspiradas en los principios de diseño y funcionamiento de la naturaleza.

 

Durante los últimos 50 años se ha intentado desarrollar un modelo económico que busca, como objetivo principal, remediar la pobreza y aumentar tanto la felicidad como la calidad de vida de las personas. Sin embargo, para Pauli esto se ha desarrollado de manera equivocada, establecido sobre la premisa errónea de que la competitividad se basa en ser el más barato. Esto ha producido, sin duda, un desequilibrio en la distribución de recursos disponibles traducido en un ‘asfixiamiento’ del mundo rural que no tiene la capacidad para hacer frente a las mismas lógicas productivas de mercado que se masifican en los núcleos urbanos de producción.

 

En este contexto, Pauli recomienda la aplicación de economías de escala, la estandarización de la producción, la automatización y un control reforzado de la cadena de producción conocida como ‘supply chain management’ que legitimamos con nuestras acciones y decisiones en un marco socioeconómico. Afirma que este tipo de acciones son necesarias e indispensables para poder transicionar desde una lógica competitiva globalizadora hacia una realidad verde y sostenible en la que poder crear valor agregado y producir nuevas formas de vivir, pensar y concebir el mundo.

 

De forma categórica, el ponente explica cómo es posible llevar a cabo dicha transición. En primer lugar, se necesita otro modelo económico, también capitalista, pero que desempeñe un cambio significante en la lógica de la economía. De esta forma, si se rediseña la lógica económica aplicada al modelo de la globalización, existiría una oportunidad de regenerar los daños que producimos sobre el medio ambiente y habría opción de limitar el efecto social de problemas como el desempleo o la desigualdad de género, así como de limitar la destrucción de la cultura y las tradiciones o costumbres regionales. Este proceso de rediseño es necesario para crear un espacio seguro donde atender a las distintas problemáticas sociales que el efecto globalizador termina invisibilizando.

 

Este enfoque prioriza la limitación de los daños y se centra en la regeneración de lo ecológico, cultural y social. Se destaca el desarrollo rural como el ámbito idóneo para poder regenerar ecosistemas a través de la estimulación de movimientos migratorios para activar otros sectores. En el contexto europeo, Gunter Pauli apuesta por la aplicación de un enfoque directo, personal e individual para abordar la periferia y lo rural, puesto que las necesidades en este campo son mucho más y flexibles a la hora de enfocarse en lo concreto y lo práctico. Es posible ser emprendedor y desarrollar proyectos sin ayudas ni subvenciones, siempre que se cuente con el valor agregado del que estamos rodeados.

 

La principal contribución aquí hecha es reiterar que debemos trabajar para ser capaces de generar un nuevo modelo de desarrollo económico a partir de la observación directa del entorno y su biodiversidad.  Aquí, la naturaleza es un referente para llevar a cabo todos estos procesos de forma emulada; en la naturaleza no hay desperdicio, se respetan las leyes de la física. En esta línea de pensamiento, lo rural no está separado de lo económico: “Si trabajamos para favorecer el ecosistema y establecer una lógica competitiva estandarizada, se puede generar un equilibrio que facilite la convivencia y favorezca el sistema inmunológico del sistema de forma simultánea. Las monoculturas debilitan esta capacidad inmunológica del sistema, por lo que se están empezando a priorizar y a revalorar el potencial de iniciativas como la agroforestería y sistemas permacultura, ya que redefinen la función de la biodiversidad como sistema productivo”, afirma Pauli.

 

El primer proyecto explicado es el modelo de actividad económica, a pequeña escala, desarrollado en la isla El Hierro donde hubo un dramático descenso de la población ocurrido en los últimos años (de 30.000 a 6.000 habitantes). El primer paso fue trabajar con las comunidades de pescadores que delimitaron una zona de 5 kilómetros cuadrados donde no es permitido pescar porque es ahí donde las hembras con huevos viven, lo cual les ha permitido ofrecer una dieta rica en proteína a toda la población. Son múltiples y variados los proyectos que se han desarrollado: una fábrica de vinos, productoras de queso, leche de cabra, frutas, etc. Toda esta actividad empresarial aumentó la demanda de agua y electricidad que actualmente es ricamente abastecida por un proyecto liderado por los habitantes locales para el que se hizo una inversión de 87 millones de euros. El rendimiento y la eficiencia de la economía local ha permitido no solo haber pagado el crédito por completo, sino que la población ha aumentado de nuevo y se acerca a los 13.000 habitantes con miras a volver a ser 30.000.

 

El segundo proyecto, la granja Schweisfurth, ejemplifica los beneficios de incentivar y aprovecharse de la biodiversidad. Devolver a la cultura bávara el manejo de las fincas criadoras de cerdos, a pesar de la oposición de la Unión Europea, ha llevado a convivir de nuevo gallinas y cerdos beneficiados mutuamente de sus funciones dentro de la naturaleza.

 

El tercer caso es Slow Food, liderado por Carlo Petrini en el Piamonte italiano quien desde hace más de 5 décadas considera que el poder lo deben tener los campesinos. El modelo de transformación local de la cosecha con una integración del ecoturismo reporta altos ingresos actualmente, además de beneficiar a todas las poblaciones cercanas de Torino con una correspondiente vuelta al campo por parte de más de 100.000 personas.

 

No obstante, la mayoría de veces son los sistemas de producción en el ámbito de lo rural los que se han visto obligados a competir frente a modelos industriales de agricultura para subsistir. Por ello se propone la implementación de nuevos modelos de desarrollo económico rurales competitivos factibles en la práctica y coherentes con los cambios que se producen a nivel social en la actualidad. Estos modelos impulsarían la transformación del ámbito rural a nivel local integrando nuevas iniciativas como el ecoturismo: el sector agrario y la agricultura desempeñan un papel decisivo en estos procesos de transformación.

 

Esta inversión y desplazamiento hacia lo rural es una oportunidad para dar un nuevo vigor a incentivos afines al campo. El fin último que esto busca no es la eficiencia, sino desarrollar una mayor resiliencia y capacidad para atender a las necesidades básicas de la población rural y el ecosistema con los recursos disponibles. Esta dinámica incide en una relación recíproca con el ecosistema al invertir en su regeneración, que bien podría resultar en la mejora de la calidad de vida y el afianzamiento de nuevas poblaciones que desarrollasen un vínculo más íntimo respecto al entorno y su biodiversidad.

 

A modo de conclusión, se propone que todos trabajemos con lo que hay disponible para responder a las necesidades de poblaciones rurales a nivel local. Para ello, es necesario priorizar la resiliencia del ecosistema, así como el redescubrimiento de los recursos disponibles en el campo y su adecuada reutilización. Finalmente, esto representaría un ciclo recíproco entre el medio natural y las lógicas de producción económicas donde tenemos la oportunidad de perseguir y hacer de la felicidad y salud colectivas un objetivo alcanzable.